Fingimiento III

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Hice un desahogo sobre el fingimiento. ¿Cuántos se sintieron identificados? Asumo que muchos, porque luego de recibir de forma privada varias opiniones, expresiones y comentarios; he entendido que dí en el clavo. Ahora queda: ¿Qué vamos a hacer? Abriste la puerta, dijiste “Ahí está, sal cuando quieras.” ¡Ah, pero su fingimiento no le permite siquiera hacer el intento de partir!

Todavía piensa que es exagerado una expresión como esa, porque: bueno, es mucho tiempo y ¿qué diría luego de salir a todos aquellos a los que fingió ser comprensivo, atento y dispuesto a trabajar con su compromiso de vida? De nuevo, nos toca a nosotros. Es una nueva oportunidad de oro para: Orientar.

Sí: orientar, otra vez, desde cero, comenzando. ¿Ves? No es una condición en la que te hayan dicho en una oficina fría: “Dio positivo, es cáncer y este es el tratamiento. Toma los panfletos, ve a la siguiente oficina y recuerda que estamos para tí no importa la decisión que tomes. Y aquí tienes una lista de diferentes grupos de apoyo. También hay sistemas alternos para hacer detox post-quimio para ayudar a tu cuerpo a recuperar. Además, tenemos personas listas para acompañarte a las citas y de ser necesario, ayudar en las tareas del hogar para que tengas una mejor recuperación y descanses. Nos vemos en la siguiente cita.”

No me malinterprete. Ésto en ninguna manera menosprecia, aminora ni ofende a la terrible situación de tener un diagnóstico de cáncer. Es solo una recreación de una situación que he escuchado varias veces en diferentes personas, pero el libreto es bastante parecido. No se moleste; pero si mira objetivamente entenderá el punto que se quiere traer. Preste atención para que entienda la comparación.

Ahora, vamos a la fibromialgia. Luego de meses o años, pasando por dolor en todo el cuerpo constantemente (algo como un virus que se repite y un catarro eterno que te tumba todos los días, fiebres nocturnas, quemazón y alfileres). Ir de médico en médico, especialistas, sub-especialistas; algunos de ellos educados sobre el tema, y otros no tanto. No puedes dormir (recuerda que te levantas 7 u 8 veces durante la noche y otras veces te quedas mirando al techo buscando una posición que no duela; o que se te quite el calambre de pies a cabeza). Tienes problemas digestivos. Tienes problemas para concentrarte. Puedes perder fuerza en las extremidades, y andan congeladas aunque haga calor. Los exámenes médicos: laboratorios repetidos una y otra vez, placas, CT-Scan, MRI, con tinte y sin tinte, endoscopía, colonoscopía, pruebas de agujas de cuerpo entero, terapias, más laboratorios, más exámenes… pero sigues sin diagnóstico y sintiéndote tan mal. Digamos que te toca un buen médico internista que te refiere a un buen reumatólogo, y luego de repetir laboratorios, y descartar artritis, artritis reumatoide, osteoartritis, lupus: llegaste al punto de eliminación de condiciones. Toma en consideración el nivel de dolor que siempre está presente, solo que en diferentes capacidades; medir el tiempo (digamos que por suerte vas por el cuarto año) te repiten las pruebas de puntos gatillo por enésima vez, y sigue: ¡Tan, tan! ¡Tienes fibromialgia!

¿Cuál es el libreto ahora? “Este es tu diagnóstico, es por eliminación. Ya se descartaron las demás posibles condiciones y ésta es la tuya. No te vas a morir, (esto es debatible). Debes poner de tu parte, no hay cura, no hay medicamento exacto, debes vivir con eso. Tenemos unos medicamentos disponibles que no son hechos para la fibromialgia, pero se ha encontrado que los efectos secundarios han ayudado a muchos pacientes a trabajar con el área del dolor. Debes hacer ejercicios de bajo impacto. Los medicamentos te van a ayudar porque la depresión es parte esencial de la fibromialgia, por lo tanto hay que manejarla también. Te voy a dar esta dosis, el cuerpo tarda de 1 a 3 meses en asimilar y luego se sube o se baja la dosis según tu cuerpo responda. Nos vemos en la siguiente cita. Ah, y los medicamentos para el dolor dan estreñimiento exacto de fibro, para eso debes tomar ésto otro. Es bueno que veas al gastro.” Y tú te quedas de una pieza. Llevas años con dolor y síntomas, pero debes esperar 1 a 3 meses para ver algo de mejoría.

Repito. Te quedas de una pieza, estancada, porque: ya no eres el mismo. Has encontrado que no puedes hacer cosas “básicas” sin que duela. De 7 días a la semana, solo eres capaz de dormir 4 y los otros 3 son amanecidos total. La confusión y falta de concentración te van dificultando trabajar fuera. Ya llevas faltando tanto tiempo…. Te ves obligado a dejar de trabajar, pero la lucha apenas comienza. ¿Dónde está el equipo de apoyo; dónde está el ofrecimiento de alguien que venga a limpiar tu casa porque sola no puedes, comienzas pero no puedes terminar? Si te tomas los medicamentos como van, puedes funcionar con algo; hasta que llega un “flare” y luego ya no puedes. Y siempre estás agotada. Y no entiendes.

Regresas al médico. Más exámenes. Te diagnostican ‘Síndrome de Fatiga Crónica’. No, no tiene medicamentos. Tu cuerpo debe reposar. Vuelves a tu casa, sin empleo, con más diagnósticos que no entiendes. En tu hogar te ven tumbada en la cama o el sofá, a veces ida, y a lo mejor comienzan los ‘cheerleaders’: “¡Vamos, pon de tu parte, afuera la flojera! ¡Vamos, ponte de pie! ¡No es posible que estés cansada; no has hecho nada!” Nadie te vio amanecida, ni como leíste la misma oración 25 veces para entenderla, tampoco estaban cuando te desorientaste en un lugar nuevo.

Y de momento amaneciste con la quijada trancada. No puedes ni lavarte la boca. Sangran las encías, te duele toda la cara; las nauseas son terribles. Vas de nuevo al médico. Terminas en el dentista: es bruxismo, sí, es parte de la fibromialgia. Amaneces con dolor de cabeza y no puedes tomar mas nada; ¡porque ya estás tomando lo posible! Haces rutina saludable. Cambias el estilo de vida y comida. De momento adelantas algo, y luego una recaída. De nuevo al médico. Molestias en el estómago: es IBS, pero no cualquiera, el de fibro. La siguiente semana estás estreñido y varios días después es todo lo contrario. Es la fibro. Cancelas reuniones familiares. Estás cansada, no duermes bien. Se afecta tu vida familiar y marital. No, no es lo mismo. ¡Sacas la capa y el disfraz: “Estoy bien.”!

¿Dónde está la caballería, el tropel de personas cuidándote y haciendo lo básico mientras pasa una crisis que te inmobiliza? ¿Dónde está la red de apoyo familiar, como cuando tienes un lazo rosa o quizás amarillo? No te sientes a esperar porque no llegará. La fibromialgia sigue siendo un misterio. Es una condición de por vida, sin cura y que sigue pariendo síntomas, empeorando los existentes, aminorando otros. (Si tienes pareja y dice ‘comprender’… veremos.) Y te dicen que el stress los empeora. ¡El stress, ese sistema primitivo humano de correr o luchar!

De eso hablaremos en el siguiente… Ahora debo colocarme la capa, hay trabajo que hacer.

 

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Fingimiento II

O sea, el fingimiento o fingir, el acto de fingir; termina siendo lo mismo que un hipócrita o el acto hecho por una persona que aparenta ser algo que no es, simulando emociones, actitudes yacciones que no pertenecen a una realidad: es todo lo contrario a la verdad, a la lealtad, a lo auténtico, a lo real, a lo sincero y a lo veraz. ¿Grande palabra, no?

¿Para qué la usaremos? Bueno, describiremos dos formas de fingir. LA primera siendo ese fingir diario y perpetuo del paciente de fibromialgia o síndrome de fatiga crónica (entre otras de esas enfermedades ‘invisibles’ que supuestamente no se ven por fuera, a falta de una herida abierta sangrante constante que sea obvia al ojo que mira), que a falta de comprensión, credibilidad y sin salida; se ve obligado a fingir un “estar bien” que drena y cansa, y que puede provocar en las personas que rodean el que se cuestionen si realmente el ‘paciente ‘ está enfermo, o que se pregunte el porqué de tanto revuelo ante el despertar conciencia sobre ‘la enfermedad misteriosa’, si la persona “está bien”.

Aclaremos: nosotros los pacientes de fibromialgia y/o fatiga crónica (me limito a eso, porque a ese veterano grupo pertenezco), no tenemos muchas opciones. Vivimos una mentira constante. Intentamos explicar la condición, que luego de mucho estudio y búsqueda, después de tener un diagnóstico que te permite darle nombre a todos esos síntomas que no tenían explicación y te drenaban la vida, y ahora tienes una herramienta de comienzo… pero te toca ahora explicar a tu familia, ESO enorme que padeces, que pesa y que lamentablemente te limita tantas cosas, pero que tiene la particularidad de que no se ve (al ojo que no está atento). Entonces comienza un proceso difícil de dar significados, razones y motivos por los cuales puedes o no puedes llevar a cabo x ó y actividad. Pero te encuentras una pared de frente: preguntas, comentarios, miradas, dudas sobre la veracidad de lo que dices y entonces, eventualmente terminas colocándote ésta capa y disfraz de “estoy bien”, porque es que, es tanta la energía necesaria para no perder la paciencia y volver a repetir lo mismo, es tanto el tiempo perdido en tratar de explicar, es tanta la falta de respeto hacia tu persona cuando se pone en duda tu palabra y expresión; que en definitiva hay que tomar decisiones a nuestro favor por sobrevivir.

Llega un punto en que terminamos comprendiendo con dolor en el alma, que las energías hay que elegir como usarlas, para qué y para quién. Y terminamos cerrando círculos por nuestro propio bien y beneficio. Y aún, en esos apreciados y reales círculos, a veces sale el disfraz con todo y capa, y es necesario, vital; el fingimiento, porque alguien de tu círculo necesita oído y atención y si estuvieras muestra al ras, no podría darse un hermoso intercambio de dar y recibir, ante la preocupación del otro y propia…empatía.

Y así se forma y se experimenta lo ficticio que te hace experto en la hipocresía. Lamentable, pero cierto. El negar tu realidad, así sea de buena fe para salvar tu propia vida y guardar celosamente esa energía preciosa que posees; no es más que mentir para protegerte…pero sigue siendo mentira.

¿Existen áreas grises? Bueno, la segunda parte de este escrito/opinión; quizás aclararía la dificultad de encontrar esa área gris acomodaticia solo a ciertas personas, y como aceptarla, cuando eres el receptor de semejante golpe devastador; sí, cuando la hipocresía es hacia tí, el paciente que sufre.

Quedamos claros en que la ficción, el fingir; todo eso y más redunda en solo una cosa: la mentira. Ya discutí ese fingimiento que viene obligado para misma: una paciente invisible de fibromialgia y fatiga crónica. Entonces, ¿qué hay del fingimiento de parte de la persona que te acompaña en la travesía de ésta condición?

Ese fingimiento da duro, cuando de momento te golpean, te apalean al decirte que es tu elección sufrir, es tu elección sentir que estás en un pozo sin fondo y que eso, eso no es posible. ¡JA! ¡NO es posible! Sientes que como ser humano no eres funcional, porque por más buenas intenciones que tengas sobre vivir, hacer tu parte en la familia; simplemente no puedes igual que otros. Y como te encuentras fingiendo que está todo bien porque no te queda opción, viene esa persona de la que creías tener apoyo y comprensión, te golpea con indiferencia y con comunicarte que ha discutido con otros tu situación (tuya, no nuestra) y ha llegado a la conclusión de que es tu elección sentirte como te sientes.

¡Ojalá, pudiera uno elegir no tener ésto que invalida tus ganas y tus deseos de ser parte activa en una vida familiar! ¡Ojalá al abrir los ojos al amanecer sin haber podido dormir adecuadamente por tercera noche corrida, pudiera yo elegir estar descansada y dispuesta a ser! ¡Oh, si fuera tan fácil ser una elección! Yo elijo continuar, aún con el cuerpo entumecido, con problemas serios de concentración y desorientación; yo elijo dar mi mejor esfuerzo… y resulta que la aceptación que creías real, no lo es: es hipocresía y falsedad, porque te ha dicho una verdad que ha destruído el piso fuerte que creías tener para caminar conociendo que te sostendrían por comprensión, aceptación y entendimiento que te empujaba a seguir eligiendo hacer y ser.

Sí, el fingimiento tiene dos caras: la tuya como paciente que intenta contra todo y todos seguir adelante a pesar de las lágrimas que te permiten expresser y las que guardas para no cansar, y la depresión que cargas continua. Y la otra cara es la del fingimiento e hipocresía de aquel que suponía ser tu vara de soporte.

Es estar desnuda sin miedo, desnuda y expuesta creyendo que te aceptaban con tu realidad; y realizar que estabas expuesta ante una caballerosidad de mentira y una vara que resulta que no era soporte, sino más bien medidor que juzgaba las faltas y medía la incapacidad como si fuera una mentira lo que expuse desde el principio. Desnuda porque sentía que podía exponerme tal cual soy, y descubrir que tu detalle y el trato recibido de vuelta era una mentira de cubrir, por el qué dirán, y no por aceptar la realidad de mi door que es un constante sin fin.

Entonces, si elijo mostrar todo; quitarme de forma definitiva el disfraz y capa de que “todo está bien” y de hacer lo que sé que me cuesta cuerpo y mente. ¿Saldrías corriendo ante el daño hecho? Y ahí te preguntas, a donde irán a parar las conversaciones exactas de expresar con detalle cada duda, cada herida expuesta pensando que recibían con sinceridad lo expresado… la exposición y la vulnerabilidad real quedó hecha añicos, porque el fingimiento de ser y comprender mi condición sacó la verdad a la luz: tiemblas ante tu incapacidad de trabajar en realidad con lo que es una condición compleja y difícil, sí, tiemblas de ignorancia igual que aquellos que comentan por lo bajo y juzgan abiertamente.

Y de momento pasó por mi mente la idea de abrirte la puerta y decirte: “Eres libre de fingir, no tienes que hacerlo, me has herido de la peor forma y es mejor cortar por lo que queda sano, que continuar una farsa que has expresado que no comprendes y que te da trabajo, y que no aceptas como real.” Y recuerdo, que la puerta siempre ha estado abierta, que en ocasiones algo dentro de mí, me avisó, y ya te había dicho que si no tenías capacidad de trabajar con una mujer rota; ahí estaba la puerta.

Eres libre, te dejo libre; y yo soy libre de ser yo con mi condición como es, sin más fingimiento de mi parte en mi propio hogar, porque mis energías no las puedo gastar en seguir tratando de expresar y explicar, algo que tu limitada mente y humanidad falta de empatía, no te permite comprender ni aceptar. Y así puedes continuar con tu vara midiéndote tu mismo, para compararte a los demás.Photo (62)

Fingimiento I

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Juguemos a definir:

Fingido = falso, simulado, supuesto, falseado, irreal, artificial, aparente (de auténtico, verdadero, real), hipócrita, solapado, desleal (contrario a sincero).

Falso = ficticio, irreal, espurio, aparente, falsificado, simulado, apócrifo, copiado, imitado, (contrario a genuino, auténtico, legítimo), traicionero, mentiroso, falaz, falsario, hipócrita, impostor, embustero, desleal, felón (contrario a fiel, sincero, leal), inexacto, erróneo, amañado, infundado (contrario a exacto).

Falaz = embustero, engañoso, mentiroso, (contrario a auténtico, veraz).

Mentir = aparentar, fingir, exagerar (contrario a decir verdad), falsear, engañar, desvirtuar, calumnia, difamar, desviar, alterar, inducir a error. Engaño = mentira, embuste, falacia, embaucamiento, embeleco, disimulo, invención, embrollo, pretexto, truco.

Traición = felonía, perfidia, infidelidad, deslealtad, alevosía, traidor (contrario a lealtad, entrega, fidelidad). Traicionar = desertar, abandonar, renegar, engañar, defraudar.

Aparentar = simular, figurar, afectar, engañar, encubrir, falsear, disfrazar, representar, disimular, ocultar (contrario a descubrir, revelar). Aparente = visible, manifiesto, externo (contrario a oculto, profundo), ficticio, engañoso, falso, afectado, simulado, artificial (contrario a real, verdadero, auténtico).

¿A alguien le queda alguna duda al respecto? Porque estaré discutiendo todas esas variantes de forma tal que se pueda comprender y que en algún lugar pueda alguno identificarse o identificar a alguien.

Dejemos ésto hasta aquí, porque contiene varias partes y es mejor ir de poco en poco.

¿Quién eres con el dolor?

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Dolor: Sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo causada por lesiones o enfermedad. Sentimiento, pena que se padece en el ánimo.

Esa es la definición específica del diccionario casi-bolsillo de Cumbre de la Lengua Española, Nueva Edición. Quinta Edición

Entonces, ¿alguien pudiera explicarme porqué al llegar a una sala de emergencia con un ataque de costeocondritis/osteocondritis toráxica (ese dolorcito copión de un ataque de corazón, en donde duele respirar y no toleras el dolor en el pecho y el área toráxica), una enfermera viene a pedirte preguntando, que califiques tu dolor entre un 1 y un 10, aún después de haber llenado 20 papeles que te identifican como un paciente de fibromialgia y de todos sus etcéteras.

Deténgase un momento y vire si es necesario, y entienda lo explicado. Y si no fue ese dolorcito, y fue que se trancó la pierna o la espalda, o simplemente el dolor es demasiado, y lo necesario de inmediato con una migraña asomándose y sin medicamentos para ayudar por boca, es necesario la vena.

Algo extraordinario ocurrió recientemente, nosotros los pacientes de fibromialgia tenemos nuestro diagnóstico ya en números y letras, dentro del libro de enfermedades reconocidas por la medicina; entonces, ¿1 al 10 dale un número a tu dolor? ¿Realmente entienden lo que es fibromialgia? Aparte de que es una condición que acarrea muchas más como parásitos, el dolor es su mayor impedimento, porque no desaparece, es constante, aumenta y disminuye, pero siempre está presente. Y yo me pregunto, ¿qué número, enfermera que estás haciendo tu trabajo en un triage, yo puedo darte, para que me atiendan con la premura que requiere, y que sé que una vez atendida, te dejaría el espacio disponible para tu media hora de comida y para atender a esos otros pacientes que aún no has descubierto la razón real de su visita?

Piénsalo compañera de salud: la palabra es delegar, aprender, educarse sobre el tema y administrar el cuidado necesario en forma tal que te aligere la enorme carga que tienes en esos turnos de noche interminables, en que en ocasiones los pacientes son repetitivos y sin ‘necesidad’.

Y tú, compañera de guerra (sí, de guerra), compañero que enfrentas discrimen al identificarte como hombre fibromiálgico:¿qué te hace el dolor? ¿Te transforma, te hace, te quiebra, te hace renacer, te hace gritar por dentro y se te revienta capilares y explotan migrañas, y se te activan trigéminos y la sibilancia perpetua de fibro te ataca de momento y te piensan en ataque de asma y resuelven enviándote al área y metiéndote una terapia de albuterol que te acaba de alterar el corazón y el mismo espíritu, al sentirte atacado/a porque es que, ¡no te entienden!

Y si llegaste a sala de emergencia porque ya no está tu médico de cabecera, y sus instrucciones son: “Llegas y pides que me llamen, porque tus alergias y los años… yo no los quiero arriesgar, prefiero ver lo que hay.” Y haces el trámite, te ponen en la súper camilla que te acaba de trancar los discos y el ciático, y te dejan esperando y esperando. ¿Qué cuesta una llamada y luego informar con la verdad?

¿Saben que un paciente conciente de su condición, al tanto de sus medicamentos y dosis, alergia a medicamentos, bien versado sobre sus reacciones previas a medicamentos, con fechas de intervenciones recientes, con nombres de médicos por especialidad que son sus médicos; aligeran tu trabajo: si, tu trabajo, te hablo a tí el/la emergenciólogo/a que le tocó el caso? Su conocimiento sobre su propia condición con la que vive hace muchos años y que tiene crisis variadas y a veces repetidas (unas que avisan y unas que no), hace más fácil tu trabajo: ¿por qué tomarlo como una afrenta a tu vasto conocimiento de salud, como que te estamos diciendo qué hacer y cómo? ¡No! Estamos velando por nuestra salud y seguridad, porque sabemos que ustedes a veces hacen 2 y hasta tres turnos, y a veces basta un error involuntario (usa un solo catéter por paciente aunque no tenga buena vena, un solo catéter) para desencadenar más molestia para todas las partes involucradas?

Dolor…es una palabra tan mal comprendida, usada, abusada e involuntariamente atada a situaciones que no la merecen. Yo, luego de tantas experiencias, de experimentar del 0 al 100 (n); a veces siento como afrenta personal la preguntita de darle un número a mi dolor. ¿Sabes cómo se siente? Como si te preguntaran: ¿Del 1 al 10, cuánto duele la pérdida de tu madre/padre/hijo/hija/abuelo/abuela, ahora mismo? Y tú aún estrujando en las manos la última camisa o abrigo que la persona vestía al momento de fallecer. ¿Entendió?

El dolor es una cosa subjetiva. Sería excelente que encontraran otra manera de intentar medir ese dolor, ¿porque saben qué? “Mi tolerancia, no es la tuya: he ahí el gran problema de la fibromialgia, estamos predispuestos genéticamente, el dolor es un constante, y eso es algo que la mayoría no capta. Así como cuando tienes cuanta cesárea con fibro, ciático, osteoporosis y osteoartritis en rodillas; y entran éstas enfermeras agotadas a pararte con prisa de la cama, ‘porque todas las que paren son unas changas con la cesárea’, (de haber leído expediente encontrarían los detalles antes mencionados y que hubo problemas en la cirugía): todo se reduce en trato y falta de orientación.”

Los comentarios de: “Pon de tu parte” “Esa flojera que tienes se te quita moviéndote” “Ayer te vi de pie subiendo las escaleras de la iglesia, y ahora no te puedes mover: ¡Párate!” “¿Pero tú piensas seguir en la cama?” “No me digas, estás cancelando porque no te sientes bien igual que la semana pasada. Está bien.” “Realmente no te entiendo lo que estás diciendo, repite, es que no te entiendo, ¡acaba y habla!” “No me digas que se te olvidó la dirección que te dí, ¡mano has pasado conmigo guiando un montón de veces, cómo que no te acuerdas? ¡Por favor!” “¡Acaba y dime, estás ahí y no puedes decir una palabra y yo tengo prisa, qué es lo que quieres!” Se llama fibro niebla, hasta lo más básico se va. Aquello que para tí, de mente en paz y sin niebla que te confunda, es sencillo, directo y sin problemas; si yo estoy en esas, me complica TODO, y lo único que necesito es paciencia para que me expliques todas las veces necesario, hasta que pueda entender. No, no es fácil tener esa disposición. Y si no la tienes, lamento decirte que la puerta está abierta; y mi hermoso y divertido viaje de vida, lleno de virajes, túneles, amaneceres de película y celebraciones de lo simple: solo es para quien está dispuesto con el corazón.

Y ahora, ¿qué nos hace el dolor? Nos incapacita. ¿Comprendió? Nos incapacita. Sí, hay alternativas nuevas, y cada cual toma la decisión de usar una cosa o la otra, o todas; pero sigue siendo una realidad que el dolor nos incapacita. Si el personal médico estuviera preparado para eso, yo creo que la mitad de la carga se llevaría con más empatía y beneficio para todos.

Hoy, hasta aquí. Según ustedes (pacientes, personal médico, familiares) sigan enviando sus experiencias, dudas y sugerencias; haremos otro. Ésta página es para mis experiencias y para orientar a todo aquel que quiera información. Compártela, y permíteme ser tu voz.

Sí, éste será traducido próximamente, para aquellos que así lo necesitan, pero solo al inglés.

P.D. El gato representa valentía, aún en la crisis. ¡Riamos, es la mejor medicina!

 

@lafibroyyoyque   https://www.facebook.com/lafibromialgiayyoyque

Make it happen!!!!

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You know how this is: sometimes your lucky, and you have a near 85% going for you… other times, there’s not even a 10% percent working on your favor.

You just got to keep on going. Fill the tank, AGAIN: get into shutdown when necessary and then get up and conquer the world.

This is fibromyalgia: you decide how to keep the ride and push the buttons… and hey, if you can not control them, just let go; enjoy and keep taking notes. Maybe you don’t see the fun in this right now, or the reason to be relax about it: but when time passes and you realize that you made it, it becomes quite a ride to remember.

Yours truly, and keep sharing: people need to know you, and what you’re going trough, especially the ones that lived with you. If it can be a little difficult for you to explain: blame me and my ‘silly and confused writings’.

Carta a un ser querido

Para los nuevos.

lafibromialgiayyoblog

Desde lo más profundo de mis ganas y teniendo en consideración un momento de lucidez suficiente como para hacer ésto con solo cinco o seis revisiones; ésta carta expresiva es para tí.

Siempre estoy agotada. Esa es mi regla. No hay términos medios, no hay situación que lo haga mejorar, pero sí hay muchas cosas que lo hagan empeorar. Son mis nervios descontrolados los que dictan la mayoría de mis reacciones: eso me consume las energías, las ganas y la vitalidad, y desaparece las mínimas fuerzas que pueda poseer.

Lloro y lloro mucho, en el momento que no lo puedes entender, en el momento que según tu mejor entendimiento y experiencia personal no debiera ser. Otras veces es tanta la ansiedad y la carga sin pausa (la carga de tratar de controlar mi propio cuerpo, mi nivel de aguante al dolor, mi carga específica de aguantar y aguantar comentarios o…

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Resilencia

Creo que lo más increíble con lo que me he topado en este ya difícil (pero no imposible) caminar; es la cantidad de personas resilentes, que no saben que lo son.

Cuando puedes continuar adelante a pesar de tantos obstáculos (propios y fuera de tu persona y sobre los que no tienes ningún  control), creo que calificas en llamarte una persona con una cualidad y capacidad que muy pocos poseen, y es la resilencia.

Cuando la fibromialgia llega a tu vida, y comienza a cambiarla de forma drástica y sin vuelta atrás; es la resilencia lo que te ayuda a adaptarte, reformarte y abrazar lo que viene, para que en vez de detenerte, te trasforme en una nueva y posible, manera de vivir.

¡No te quites, aún te queda mucho que dar! ¿Sabes qué será fantástico? Que la resilencia que posees dentro de tí, será lo que te capacitará para hacer las cosas de una nueva manera: y tu propio ser sabrá, que te apoderaste de una situación que tumba y elimina, y tú te levantaste adueñándote de la misma para crecer y seguir.

 

WP_000515¡Sigue adelante y florece en tu situación, no importa la apariencia que tengas, ni que no sea lo acostumbrado a la vista de los demás! Florece como puedes, hacia donde puedes y en el momento que sea conveniente para tí.

Dios nos ha dado una caja de herramientas exacta y perfecta para cada uno. Aprende a usar la tuya para tí.

Tu Viaje

¿Sabes que tu viaje, es tuyo? ¡Pués sí! Esa vida que llevas llena de momentos inolvidables, ternuras recibidas y dadas, llantos de frustración ante el dolor físico y la ausencia de alivio, llantos de soledad y dolor en el alma, noches de insomnio, tardes de alegría, amaneceres de esperanza… Todo eso , es tuyo. Nadie te lo puede quitar. Participa el que le des entrada, y quien se quede parado en el umbral de tu fantástica puerta, además de hacer sombra que molesta, está también en el medio de quien no lo piensa para compartir contigo lo que venga: Calambres insospechados por los que no puedas caminar, ataque de pánico ante alguna situación que no se puede controlar, tratar de adivinar lo que dices por la boca porque tienes tres palabras mezcladas en tu mente y por tu boca sale una que nadie conoce, bueno, malo, regular, diferentes, momentos amorosos o de coraje.
La próxima vez que te cuestiones porque fulano o mengana no estuvo, pues porque no quiso o no pudo (a veces llevan su propio difícil viaje); y ya el momento pasó y sigue siendo tuyo. ¿Ves? ¡Tuyo!
La próxima vez que te preguntes porque dolió, alegró o sorprendió lo sucedido; y miraste al lado y ahí estaba alguien tomando tu mano sin decir una palabra, ahí estaba alguien riendo contigo Continue reading “Tu Viaje”